24 jun. 2010

La experiencia Beatle: Liverpool





Visitar la ciudad de Los Beatles era un sueño largamente anhelado…  y cumplió todas mis expectativas.  Al salir de la terminal ubicada en una de las avenidas principales de la ciudad, Lime Street,  se respira modernidad, cultura y una vibra especial. El viento que corría era de ese que sientes que te corta la cara, de tan frío, y casi todo el día oyes los sonidos de las gaviotas revoloteando sobre tu cabeza.
La comunidad de couchsurfing es un poco apática o quizá sólo tuvimos mala suerte. Los primeros días tuvimos que pasarlos en un hostal porque no obtuvimos respuesta de nuestras peticiones de sillón.
No obstante el  hostal Everton resultó ser bastante agradable y generoso, por 10 libras (200 varos) por noche tienes derecho a una cama limpia en un cuarto comunitario y todo lo que quieras comer las 24 horas (hay galletas, frutas, dulces,  yogurth, leche, cereal, pan, café, té inglés –obvio-,  y un queso untable horroroso que parece más bien manteca sin sabor). En fin, excelente para el bolsillo mochilero.
Tras instalarnos nos lanzamos a Mathew Street , el lugar para beatlemaniacos por excelencia, donde además de bares, tiendas (con todo de los Beatles) y changarros de comida, está la emblemática Caverna, donde el cuarteto de Liverpool dio sus primeros pasos. En realidad se trata de una versión reconstruida de la original, que fue demolida en 1973 y cuya entrada original se puede visitar unos pasos más adelante.





En la Caverna puedes escuchar a bandas de renombre internacional, como The Rawmones, Oasiz, Fink Ployd y AC/DC/UK.


Mathew Street


Everybody is football-crazy in England.


Todo en Mathew Street es Beatles.


El nombre de "Caverna" es justificado: entras por una puerta y bajas... bajas... bajas... bajas.



Siendo sábado, había noche de aficionados con la banda del lugar, los Cave Dwellers, y dije ¿por qué no? La mayoría eran bastante desafinados así que no había lugar para la pena. Era el momento. Pedí cantar “Drive My Car”, me la catafixiaron por “I wanna hold your hand” y después de un “¡Viva México, cabrones!”, que nadie pareció entender, me desgañité el cogote. Fue una experiencia memorable.
 

Auuuuuu, nació para el escenario!



Tras unas chelas y escuchar a un imitador de John Lennon salimos a comer una hamburguesa de pollo en el “Fab Four pizza”. Aunque hacía mucho frío, las chicas en las calles usaban minivestidos y megatacones, mucha gente guapa y súper arreglada. También muchos turistas. Si visitas Liverpool debes pasar al menos una noche de sábado en esta calle.



John Lennon (John Nellon?). Rompió dos cuerdas de su guitarra.




Albert Dock.



Al día siguiente llovía a cantaros. Nos lanzamos a visitar The Beatles Story, probablemente el museo más completo con la historia del cuarteto. Como dijo Aron, si un peluquero  alguna vez le cortó el pelo a Ringo, su biografía está ahí. Así de completo está. Y es tan grande que te dan un pase válido para dos días. Como pedimos un taxi, el chavo del hostal (que era chistosísimo y hablaba como Borat) supo que iríamos y nos regaló unos boletos que le habían dejado unos huéspedes españoles que ya no los usarían para su segundo día, así que nos ahorramos 24 libras. Fiu. 



Beatles, Beatles, Beatles.




Los Beatles originales en la Caverna original.


Mariana, beatlemaniaca oficial para la posteridad.


"Would you believe me if I told you I was being followed by a yellow submarine?"


Sergeant Pepper's Lonely, Sergeant Pepper's Lonely, Sergeant Pepper's Lonely.






Al final, un Starbucks y una mega tienda con todo de los Beatles, incluyendo la paleta de chocolate de "I love Ringo". No es que lo importante sea el dinero, claro.


El puerto de Liverpool.


"We all live in a terrorist regime." Hasta los artistas urbanos han pescado el virus Beatle.


Liverpool también tiene su barrio chino.











Para completar la experiencia Beatle, hay que visitar Penny Lane, que es básicamente una calle sin mucho que ver y que se cree que fue nombrada en honor a James Penny, quien era ni más ni menos que capitán de uno de los muchos barcos que transportaban esclavos y estaba a favor del comercio de personas. El maldito.



Todo es Penny Lane en la calle Penny Lane.




Nos paramos frente al letrero original justo cuando pasó un camión de turistas, así que primero les estorbamos y luego salimos en decenas de fotos. Lo mismo pasaría después, en Strawberry Field.


Cisnes en Brujas; cisnes en Liverpool. (Cisnes en Norwich.)


Y éste era el panteón donde Ringo... no. Sólo era un panteón.


Ésta será la portada de mi próximo disco.


¿Qué camión lleva a los turistas a través de la experiencia Beatle en Liverpool?
El Magical Mistery Tour, por supuesto.



Strawberry  Field solía ser una casa de caridad del Ejército de Salvación que John Lennon visitaba de niño, acompañando a su tía Mimi. Hoy el espacio alberga una iglesia cerrada al público así que lo único que puedes ver es  la entrada principal y más adelante una reja roja que en cada pilar tiene el nombre del lugar. A unas calles de ahí está la casa donde vivía John, en una zona residencial con muchas áreas verdes.







La casa de John.



Finalmente conseguimos un lugar dónde dormir a través de couchsurfing  con un chavo bastante relajado y buena onda: Anders  Brauner.  Anders estuvo en Afganistán como  parte del ejército danés y pasó seis meses en China debido a su trabajo, en el que supervisa los desembarques de cargamentos de peso pesado. Allá aprendió el arte de los noodles en wok, así que una noche nos hizo un delicioso stir fry con camarones.





Aparte de la beatlemanía, la ciudad ofrece paseos agradables por el muelle Albert y tiene varios buenos museos, incluida una Tate Modern, donde exhibían una expo de Picasso. Además, así como Londres tiene su London Eye, Liverpool tiene su Echo Wheel, que es básicamente el mismo concepto de rueda panorámica pero en versión peque.
Vimos además un museo súper interesante acerca de la esclavitud, enfocado principalmente en la trata de africanos que eran llevados a América para trabajar como esclavos, incluyendo una explicación de cómo TODA nuestra cultura está influenciada por la de los africanos que llegaron, y al mismo tiempo cómo las culturas africanas se fueron al traste por lo mismo.



Afuera de la casa de Anders.

1 comentario:

  1. que confirme Male.. que hubiera dicho yo si yo fuera a tomar la foto de Penny Lane.. "agh por que chingados no se quita??" jajaja

    Pero ya estoy tratando de controlarlo.. ya pensare "seguro es amiga de alguien buena onda" jajjaja

    Y pues que padre el tour por Livepool... hace mucho que mi furor por los Beatles paso.. pero obio, que si tuviera oportunidad esos lugares lo haria, los oi desde que puedo recordar por que un tio y mi papa los oian mucho.

    Besoso y que chido que hacen sus sueños realidad :D

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