El paseo incluye un mural de piedra que es imposible descifrar. Tendrías que verlo desde un helicóptero para adivinar sus formas, pero al ras del suelo sólo se ve lo que parece la base de un árbol de la vida y una sirena, símbolo (quién sabe por qué) de Metepec.
Cenamos en el “Tamaltito” los clásicos tamales verdes, de mole, de rajas y oaxaqueños, con un atole de nuez buenísimo. En este lugar, para los paladares aventureros también hay tamales de frijoles con chipotle y versiones dulces, de zarzamora, durazno y piña.
MF
este diario si que va a estar interesante :)
ResponderEliminarHOLA FAMILIA,
ResponderEliminarAqui desde el sillón de la casa y con Jordi viendo sus fotos les mando un abrazote. No se pierdan!
suban más fotos :) aqui al pendiente....
ResponderEliminarSaluditos!!!!
ah yo quiero conocer el nevado ...
ResponderEliminarespero les este llendo excelente!!!
no se pierdan tanto